¿Cómo sobrevivir a una semana de pruebas?

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En el extranjero, en destinos de estudio como Estados Unidos y el Reino Unido, las pruebas suelen suceder en una misma semana (llamadas las finals week), al final del semestre (o trimestre, dependiendo de cómo una universidad divide el año escolar). Claramente, es un período de muchos estudios y también de mucho estrés. ¡Tu resultado en estos exámenes definirá tu semestre en cada una de las disciplinas cursadas!

¿Cómo sobrevivir a la semana de pruebas? Tenemos algunos consejos que pueden ayudarte.

1. Comienza a estudiar con antelación

Para que no quedes sobrecargado durante la semana de pruebas, evita estudiar sólo en los días anteriores a los exámenes. Lo ideal sería estudiar al menos un poco todos los días del semestre, aunque sea para revisar lo que fue dado en clase y releer tus notas de la clase.

Pero sabemos que esto no siempre es posible por la cantidad de tareas en casa y trabajos extras que necesitas hacer todas las semanas, y admitámoslo, si te dedicas a ellos, ya estarás estudiando. Cuando las fechas de las pruebas estén publicadas, organízate para iniciar los estudios lo antes posible.

2. Verifica los detalles de la semana de pruebas de tu escuela

Cada universidad tiene su método y cronograma de evaluaciones. Verifica siempre toda la información importantes antes de programarte, como fechas, formato de pruebas (oral o escrita, múltiple elección o argumentativo), contenido, etc., principalmente si ésta es tu primera finals week en la universidad extranjera.

3. Crea un cronograma de estudios

Una vez comprobada la información importante, haz una lista de las cosas que necesitas hacer en este período y desde ahí crea un calendario detallado de estudios. Separa unidades de estudios con el contenido que debes revisar, incluyendo intervalos e intercalando disciplinas, para no sobrecargarte.

4. Aliméntate bien

Durante la semana de pruebas, es fácil pasar por alto tu alimentación debido a tu tiempo limitado. La comida rápida y otros alimentos de preparación rápida van a parecer la mejor opción para ahorrar tiempo. Aunque prácticas, estas opciones no ayudarán a mantener tu cuerpo sano y activo, dos cosas importantísimas durante los estudios.  Por eso, ¡alimentarse bien es esencial en este período!  ¡Ah! ¡Y mantente hidratado!

5. Tener buenas noches de sueño

De la misma forma que la alimentación es esencial, ¡una noche bien dormida puede hacer milagros! Es por eso hay que hacer un cronograma detallado y comenzar los estudios con anticipación, estos son consejos muy importantes.

Si te desorganizas y dejas todo para última hora, acabarás necesitando estudiar noches enteras, cuando tu rendimiento decae significativamente y la mente está cansada y ya no retienes más información con eficiencia. Es decir: pasar la noche de largo para estudiar acaba siendo un desperdicio.

Durante la semana de prueba, prográmate para dormir por lo menos seis horas por noche (aunque lo ideal sería de siete a ocho horas).

6. Haz intervalos durante los estudios

Otro hábito ineficiente es estudiar horas sin parar. Tu cuerpo, y principalmente tu mente, necesitan descanso. Estudia por 40 minutos y descansa por 10 o 20 minutos, o lo que funcione mejor para ti.

Lo importante es hacer intervalos regulares durante los estudios para distraerse un poco, levantarse y estirarse, hacer una merienda e incluso dar una vuelta.

7. Encuentra el mejor ambiente para estudiar

Tal vez necesitas un ambiente cerrado y silenciosos para concentrarte, sin distracciones. O puede que prefieras un lugar como la biblioteca de tu universidad: espaciosa y ventilada, pero silenciosa. Tal vez el lugar ideal para ti sea al aire libre, en un parque, por ejemplo, escuchando música con audífonos.

No existe lugar el correcto o incorrecto en este aspecto. ¡Existe lo más adecuado para ti! Otra cosa importante de identificar es tu estilo de aprendizaje: ¿auditivo, cinestésico o visual? Dependiendo de la respuesta, habrá una forma más apropiada y eficiente de estudiar.

Y aunque prefieras estudiar en ambientes cerrados y tranquilos, recuerda salir un poco al aire libre durante tus intervalos. ¡Te va a hacer muy bien!

8. Mantén el contacto con tus compañeros de clase

Mantente en contacto con otros estudiantes durante las pruebas puede traer varios beneficios. puedes participar en sesiones de revisión en conjunto y grupos de estudios, comparar notas, discutir el contenido de la prueba, despejar dudas con aquel compañero que tiene mejor rendimiento en la materia, hacer ejercicios en grupos, tomar el contenido el uno del otro, etc.

La interacción puede ser muy productiva en la medida correcta, principalmente cuando todos se empeñan en aprovechar el tiempo juntos.

9. Mantén tus redes sociales desconectadas

A la hora de estudiar, silencia el teléfono. De preferencia, si no lo necesitas para los estudios, mantenlo lejos de ti y úsalo sólo durante los intervalos. Si necesitas el portátil, tablet o smartphone para los estudios, cierra la sesión de todas las redes sociales y toma la opción de notificaciones.

Recuerda también avisar a tus compañeros de habitación / familia que estarás estudiando, para que no te interrumpan y te busquen sólo si el asunto es urgente.

10.  Identifica y comprende tus puntos débiles

Siempre existe una materia que la gente no disfruta mucho o simplemente no le va bien. Este es su punto débil y le va a exigir una mayor dedicación.

Organiza tu cronograma para que tengas más tiempo para dedicarle a los estudios de esta disciplina, intenta crear posibles preguntas que puedan salir en la prueba y sus respuestas, hacer simulacros y versiones antiguas de pruebas para entrenar, sacar tus dudas con tu profesor (a), y sólo pasa al siguiente tema cuando sientas que has logrado comprender lo actual.

¡Y, por último, mantén la calma! La semana de pruebas es difícil, lo sabemos. Pero es parte del proceso de graduarse y va a valer mucho a la pena cuando termine.

¡Buena suerte!